Antihéroe

Te toca: Eres un antihéroe (o antiheroína). Escribe un monólogo de unas veinte líneas (como mínimo) en el que te presentes. Ten en cuenta que el lenguaje y el contenido deben adaptarse al personaje, esto es, el texto debe ser adecuado y coherente

 Deja un comentario firmado, claro.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Soy una antiheroína, me deshice de la capa y los guantes cambiándolo por mi ordenador. Rechacé los poderes para poder salvar a todo el mundo, preferí quedarme en casa en la cama viendo pasar al mundo a través de una pantalla, porque si me levanto destrozo todo lo que toco. Preferí no ir hacer el bien para quedarme arropada entre millones de mantas. Me llaman antiheroína porque soy una persona con una habilidad que no todos tiene, he escuchado por ahí que para ellos no es una habilidad, pero es difícil caerte, romper alguna cosa o que hagas cualquier desastre cada uno de los días de tu vida, por eso yo creo que mi torpeza es un gran habilidad. Me llaman antiheroína porque me da vergüenza hablar con la gente, que los profesores me pregunten cualquier cosa incluso que alguien me mire, me pongo color tomate por cualquier cosa y puedo asegurar que no es una sensación agradable. Me llaman antiheroína porque tengo diecisiete años y mi madre aun me hace la cama, me quita el polvo de la habitación, no me manda que ponga la mesa ni saque los perros, en mi casa la única responsabilidad que tengo es pelearme con mi hermano a todas horas. Me llaman antiheroína porque cuando me propongo algo, aguanto dos días, no lucho por lo que quiero y me da pereza todo, porque como dice mi padre es mas cómodo quedarse tumbada sin aprovechar el tiempo.
Por todo eso y mas me llaman antiheroína.
Ainara Rivero Lombardo.
Anónimo ha dicho que…
Soy una antiheroína empezando por la cabeza y acabando por los pies, pasando por pensamientos, sentimientos y forma de ser. No se me da bien relacionarme con la gente, soy vergonzosa, me cuesta instalarme en nuevos grupos, lo que se puede llamar un poco antisocial. Mis pies y mis manos son muy pequeños, todo va en proporción. No se volar y mucho menos tengo la capacidad de hacer aparecer y desaparecer las cosas, por lo que mi cuarto lo tengo que recoger yo misma. Mi deporte favorito es lo que yo llamo el “sofaning”, estar tirada en el sofá se me da bastante bien, aunque la cualidad que más me define es que nada se me da bien. Si intento tocar, recoger o ordenar ten por seguro que algo acabará saliendo mal. Platos, vasos, figuras, cuadros... cantidad de cosas he llegado a destrozar, mi madre al salón ya casi ni me deja entrar. Las esquinas de los muebles tienen un imán mi dedo pequeño ya no puede más. Prefiero estar en mi cama escuchando música viendo el tiempo pasar que salir a las tardes con las amigas esas que a veces me dicen de quedar. Soy una antiheroína, me alegra saberlo, déjense de capas y superpoderes en esta vida nada de eso existe. Estudiar se me da fatal, veo una mosca y ya no puedo continuar. Mi perro es mi mejor amigo, creo que a veces piensa que no soy normal. No tengo un término medio o estoy muy contenta que no hay quien me aguante o estoy muy triste que no hablo con nadie, soy lo que se podría decir un poquito bipolar. Mi padre y madre fueron cantantes y yo no tengo arte ni para cantar una nana. Los bebés siempre me lloran, yo no entiendo nada, intento cogerlos, y acaban con su mamá. Si me enfado con alguien todos lo pagarán.
Queréis que os diga algo más, creo que nada queda, lo más importante ya esta.

Nerea
Anónimo ha dicho que…
Todos los antiheróes y las antiheroínas tenemos un poco de héroes en nuestro interior. Suele estar muy escondido, por lo que casi nadie nunca lo puede ver. A veces, somos personas normales, tenemos objetivos vitales corrientes y vamos al baño con regularidad. Pero otras veces, somos diferentes a todos. Y eso es lo que nos caracteriza a los antihéroes: poseemos esa capacidad de nadar contracorriente cuando parece que es físicamente imposible.

En mi caso eso me ocurre cuando llegan las vacaciones de Navidad. Cuando las calles se tiñen de colores alegres, de felicidad y de esperanza, yo me encierro en mi habitación, dejo de lado mis objetivos vitales y de ir al baño con regularidad y empiezo a planear cómo voy a actuar ese año. Mi principal objetivo cada Navidad es el de eliminar a Papá Noel. La verdad es que aún estoy en la fase inicial de mi plan, por lo cual solo me limito a vagarear con una escalera por mi pueblo para eliminar todo rastro del barbudo.

Y ya me veo, armada con la escalera ya mencionada, unos guantes y un pasamontañas para escapar del frío invernal y de las miradas acusadoras de los vecinos, recorriendo las calles de mi pequeño pueblo en busca del enemigo. Una vez lo encuentro pongo la escalera contra la pared y subo hasta llegar al balcón. Una vez allí, observo a mi adversario con cara de odio, murmuro un “Esta vez he ganado yo” y lo arranco del balcón en cuestión. Después vuelvo a mi casa y me bebo un café o un chocolate caliente, como una persona totalmente normal.

Lo peor siempre viene el 26 de diciembre, cuando me levanto y veo un regalo en el salón, coronado con un pequeño papel en el que pone “Hasta el año que viene”. Entonces, salgo de mi habitación, vuelvo a retomar la realización de mis objetivos vitales, vuelvo a ir al baño de manera regular y encierro el sentimiento de rencor hacia Papá Noel dentro de mí hasta el año siguiente.



Laia
Anónimo ha dicho que…
Veo como el mundo está lleno de rencores, maldad, desalientos y crueldad. Veo a la gente siendo maltratada, acusada, ignorada y rechazada. Veo todas las injusticias y en cambio de ayudar me siento delante de la televisión a ver los Simpsons comiendo dulces. Cuando se me da la oportunidad de poder hacer algo lo hago todo mal por no decir horrible. Soy patosa, insegura y vaga. Soy impuntual, podría pasarme la vida durmiendo y siempre lo dejo todo a última hora, si lo hago. Prefiero quedarme en casa a salir a socializar.Tengo el pelo raro, me visto oscura y soy poco sociable.
El hecho de que sea vergonzosa y no pueda interactuar con las demás personas me hacen sentir...como una cita cancelada a última hora, como cuando se cierra el ordenador y no has podido guardar ese archivo tan importante, es decir; impotente.
Tomo malas decisiones y eso ayuda poco. Me olvido de cosas, se me rompen los objetos y no puedo estar seria delante de algo importante.
Me pongo de mal humor con rapidez y si me quitan mis cosas me enfado.
Podría prestar mi ayuda a quien la necesite, pero como la antiheroína que me llaman, prefiero quedarme en mi cama arropada con tres mantas.

Wissal
Magda El Ammari ha dicho que…
Reprimo mis deseos porque no puedo tener todo lo que quiero, pues no tengo poderes y tampoco puedo hacer magia. Me apaño con mi poca vergüenza para ir de frente y no reprimir mis opiniones. Es lo único que me queda, aunque aún así el mundo no puedo cambiar. Pero siempre me quedara en el recuerdo todas esas caras o risas que provoco en la gente con mi comportamiento poco apropiado.

Todo lo pierdo, las gomas se esconden, las camisetas vuelan y algún día al despertarla dignidad habrá desaparecido. Soy la descripción gráfica de desorganicación.

¡Que estoy lejos de aprender el Inglés! Con tanto "-ing" o "-ed", que si "have" o "had" y la pronunciación, ¡hay la pronunciación! Que no se si [talk] o [tɔːk].

No tengo un cuerpo musculado, soy joven pero ni quinientos metros puedo correr. ¡Peor que un cojo puedo llegar a ser! Voy de médico en médico, pero no sirve de nada, porque ya he nacido lejos de la perfección y no puedo pedir huesos y músculos infalibles.

Claro que me gustaría tener el completo control de mi vida, seria algo fantástico, en ocasiones eso es lo único que necesito. ¿Pero que quedaría de lo inesperado? ¿Del misterio de las situaciones? Esta muy bien el ideal Súperman, el héroe que todo lo puede. ¿Pero realmente es tan fantástico saber que puedes con todo?

Estoy lejos de la perfección, de lo que todos deseamos, pero me quiero tal y como soy, eso es lo más importante.
Anónimo ha dicho que…
Soy una antiheroína, pero me da igual, lo importante en esta vida es llegar feliz al final.
Con el corazón defectuoso, y hablo en literal,mido metro y medio y una gran peca en la frente me hace especial, nada de lo anterior me para, ser perfecta no es mi objetivo final.
Como buena antiheroína, no solo poseo defectos exteriores, también interiores, sensible, exagerada, tozuda y habladora soy. Paso de reír sola a ponerme a llorar, de películas de dibujos a películas dramáticas, de querer salir a cerrarme en casa, bipolar me llaman, y no les falta razón.
Soy una antiheroína, pero me da igual, lo importante en esta vida es llegar feliz al final.
Con la gente en la que confío soy como una lapa, de mi no se pueden despegar. Soy indecisa, horas decidiendo me puedo pasar. Me enfado muy rápido, y eso es un problema, pero no es mi culpa, yo no me enfado, a mi me enfadan.
Me cuesta olvidar, eso me hace repetirme mil veces las cosas, ser masoquista y ser rencorosa.
El inglés no es lo mio, y nunca lo será, tampoco lo intento, y se que eso está mal.
No soy perfecta, tampoco lo busco. Soy una antiheroína, pero me da igual, lo importante en esta vida es llegar feliz al final.


Jennifer Lozano
Lozano Torrente Jennifer ha dicho que…
Soy una antiheroína, pero me da igual, lo importante en esta vida es llegar feliz al final.
Con el corazón defectuoso, y hablo en literal,mido metro y medio y una gran peca en la frente me hace especial, nada de lo anterior me para, ser perfecta no es mi objetivo final.
Tengo un ojo muy grande y otro muy pequeño, sonrío de un lado y del otro no, tengo una cara un poco asimétrica, cosa que poseo desde que nací.
Como buena antiheroína, no solo poseo defectos exteriores, también interiores, sensible, exagerada, tozuda y habladora soy. Paso de reír sola a ponerme a llorar, de películas de dibujos a películas dramáticas, de querer salir a cerrarme en casa, bipolar me llaman, y no les falta razón.
Soy una antiheroína, pero me da igual, lo importante en esta vida es llegar feliz al final.
Con la gente en la que confío soy como una lapa, de mi no se pueden despegar. Soy indecisa, horas decidiendo me puedo pasar. Me enfado muy rápido, y eso es un problema, pero no es mi culpa, yo no me enfado, a mi me enfadan.
Me cuesta olvidar, eso me hace repetirme mil veces las cosas, ser masoquista y ser rencorosa.
El inglés no es lo mio, y nunca lo será, tampoco lo intento, y se que eso está mal.
No soy perfecta, tampoco lo busco, estudiar me cuesta, sobretodo si se trata de memorizar, intento e intento pero nunca puedo acabar. Fechas en história, declinaciones en latín, soy un desastre, todo se me da mal.
Ser despistada forma parte de mi, horas de encuentros, fechas importantes e citas con el médico suelo olvidar, suerte que estan mis padres para hacerme acordar.
Así voy a seguir siendo durante toda mi vida, o al menos durante mi adolescencia, pero no me importa ya que soy una antiheroína y como buena antiheroína no busco la perfección, directamente, no busco nada, porque no tengo ganas.
Soy una antiheroína, pero me da igual, lo importante en esta vida es llegar feliz al final.


Jennifer Lozano

El comentario de arriba, el primero que he enviado, está mal.
Anónimo ha dicho que…
Soy de esas heroínas anti heroínas, que en vez de sacar las piedras del camino se cae en ellas e intenta sacárselas de encima, que en vez de llevar una capa se tapa con una manta para quedarse calentita en casa sin hacer caso a lo que le debería preocupar. Soy una anti heroína mortal nacida en España, que lleva un chaleco anti palabras para que no le ofenda ser criticada por todas las llamadas heroínas que dicen hacerle sombra, a la que no le importa no ser un icono de belleza, gustándole más llevar un chándal en vez de un corsé. La que se tira pedos silenciosos en compañía de los demás y que ahoga a su chico debajo de las sábanas con ellos, en vez de tirarse pedetes de princesa, que más bien son de princesa muerta. De esas que lloran porque se les ha caído la tarta en el suelo pero se la comen igual, que en vez de soplar las velas las apaga con rencor, porque no le apetece hacerse mayor. Soy esa anti heroína que llora en público cuando mira películas de Disney, porque no entiende por qué razón siempre se tiene que morir el padre o la madre, con lo feliz que sería ver como todos viven, son felices y comen perdices. Así soy yo, una anti heroína auténtica y loca, que ha encontrado a su antihéroe perfecto buscándolo en lo más hondo de la sencillez, que no se preocupa de lo que los demás piensan de ella, por qué no aparenta ser una de esas heroínas que intentan hacer buenas acciones y conseguir, sin éxito, tirarse pedetes de princesa.

Berta Agustí Ramos
Judiit ha dicho que…
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Judiit ha dicho que…
Desde que me levanto hasta que me acuesto soy una antiheroína desastrosa sobretodo el lunes y no sé por qué. Cuando llega el viernes se me acumulan las series como Merlí para ver porqué durante la semana no puede ser, y con la llegada de los exámenes aún es peor, entonces no puedo ni ir a nadar.
No soy una fan number one de los deportes, eso sí me gusta practicarlos, pero digamos que no se me dan muy bien algunos
Mi habitación pobrecita parece un mercadillo, ropa por aquí, zapatos por allá, ahora, cuando la recojo parece de 10 porque en una pared brilla mi sueño donde algún día se que iré.
Los fines de semana son lo mejo, en la camita calentita hasta las tantas estoy, eso si los domingos toca madrugar, pero solo para ver a Marc. Me chiflan las motos, por eso los mosqueos de las carreras puedo decir que me duran un par de horitas.
Mi paciencia es mínima por eso detesto a los chihuahuas y a los bebés. Y como no soy perfecta también os digo que necesito mucho espacio para mí y mis cosas. Os chivo que mi mayor deseo es poder volar porqué los pelos de bruja ya los tengo, y como a veces soy pesimista tengo mi plan B en mente por si acaso.
No me afectan los comentarios de terceras persones pero si los de la gente que me rodean, como tampoco busco ser la perfección si te caigo mal, pues adiós. Me visto a mi rollo pero siempre mirando las tendencias; un día vengo con chándal y el otro vendría con plataformas si no fuese tan alta.
Aina ha dicho que…
Definir mi personalidad es difícil, tal vez la mejor definición sea que soy una antiheroína.
Me gusta dormir, mucho; me duermo donde sea, en la cama, en una mesa, sentada, a la calle... Nada importa si tengo sueño. De ahí mi obsesión con "las ocho horas" de sueño cada día. Si no las cumplo, me duermo en clase.

Lo que no entiendo es que a la vez me gusta hacer muchas cosas, tantas, que no doy para todo, y hago de todo pero mal, me saca el tiempo de cosas realmente prioritarias y sólo consigo generar más estrés en mi vida, porque claro, no tenía mucho ya con mi impaciencia, impulsividad y mi aprensividad que encima me busco yo mas problemas.
De estas "cualidades" que he comentado, la aprensividad es la que más condiciona mi día a día. No hay noticia en la tele que no me genere el pensamiento de: "¿y si lo tengo yo?, ¡Al igual me podría pasar a mi!, ¡Este perfil soy yo, oh no, me muero!"...
En fin, sirve de ejemplo cualquier enunciado exclamativo pesimista, exagerado y destructivo.

Volviendo al principio (hablando de la obsesión por las ocho horas); tengo infinidad de manías. Tantas, y tan raras, que ni yo las conozco, pues la gente que me envuelta debe volverse loca.
Des de "¡no me toques los pies!" a "El olor de la mandarina que come el chico que está a 3 metros me está modificando el gusto de mi almuerzo". Y así todo el día.

Mejorar es una tasca difícil, compleja, duradera y que requiere un gran esfuerzo.
Pero no me preocupo por esto, por esto no; soy una antiheroína, si cambiara ya no lo sería.


Aina Carulla


Poberezhna Tetyana ha dicho que…
Aunque no lo parezca soy una aniheroína. Mi misión es hacer el bien por el mundo. Me gusta hacer que las personas se sientan bien con lo que hago, aunque a veces no comprendo porque me lo agradecen de formas tan violentas...Por ejemplo, el otro día había un chico que llevaba unas pintas...Tenía en su cabeza un nido de pájaros, llevaba una camiseta que le llegaba hasta las rodillas y unos "jins" que se le metían al culo...¿Que esperabais que hiciera? Pues le dije que haber si se miraba al espejo de vez en cuando. Y no entiendo porque, éste se enfado y casi termino con sus zapatos en mi cabeza. Yo sólo quería ayudarle con su "luk"... Ahora que lo pienso... El escribir y hablar en inglés tampoco es lo mío...Creo que si tendría que hacer un viaje al extranjero lo único que sabría decir serían cuatro palabras como "jelóu" o "mai neim is..." o "jou ar iu?",lo típico.
Tampoco soy perfecta en la cocina, han habido veces que casi quemo. Un día hubieron que venir los bomberos. Yo tan solo quería apagar el fuego y por esto abrí el grifo y la casa empezó a inundarse y el agua empezó a chorrear hasta la casa de abajo (la de mis vecinos),ellos fueron quien llamaron por la ayuda. Ya os podéis imaginar la charla que me hicieron todos...

Pero a pesar de todas estas desgracias que me pasan, creo que habrá un día que las cosas me saldrán tan bien que el mundo no se lo creerá y todos me agradecerán de formas muy amables por la ayuda. Aun tengo fe.

Tania Poberezhna

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